Eres un servidor de la Luz divina
Todo aquello que ha quedado pendiente de ser resuelto, queda alojado como energía contenida. Y si esa energía se gesto en situaciones adversas, es energía densa o negativa que se encuentra retenida.
Las condiciones de este tiempo, la conciencia por la vida, la importancia del amor y el reconocimiento hacia el otro, han creado posibilidades y fortalezas para reparar muchas situaciones no resueltas de la historia. Como regalo, aquello que se libera o se transmuta en energía positiva crea espacio para más crecimiento y para que lo nuevo, lo no constatado como una posibilidad de sobrevivencia, pueda tener un lugar en este tiempo.
Es por eso que hay tantas personas que hoy tienen esa necesidad, inquietud, o impulso de mirar más en profundidad aquello que se manifiesta en su vida diaria. Rompiendo patrones, ideas, estereotipos, mandatos y conceptos que sirvieron para una época particular. Tal como hoy, muchas prácticas de desarrollo personal son acordes para este tiempo, donde gracias a ellas se han conectado con tantas memorias activas que continúan latiendo a pesar del tiempo.
Son cada vez más las personas que en este despertar, impulsado por el alma, han abierto múltiples grietas de luz para poder descongelar ciclos de dolor, ganando nuevos territorios para ser ocupados por ellos y por las futuras almas que encarnen en la tierra.
En cada reparación la energía liberada ilumina el entorno y gracias a este aporte muchos que están a su alrededor ahora pueden animarse a dar un paso en donde antes había oscuridad, es por eso que todo movimiento de reparación, así sea desde la intención, se vuelve en sí mismo un aporte a la humanidad.
Desde esta perspectiva podemos ver algo especial: que Todos somos servidores, que todos trabajamos para la luz divina.
Y que alegría que cada vez sean mas quienes se vuelven conscientes de la tarea qué hay detrás de cada alma encarnada en la tierra.
MFC